El lobo conoce a la oveja.
Parece que todos bajaron al patio a la hora del descanco, que nostalgico. Recuerdo cuando solia ser un estudiante e iba a la azotea para comer con mis amigos, o nos reuniamos en el patio debajo de un arbol a mirar a las chicas en educacion fisica. Que buenos tiempos.
Como estaba aburrido decidi pasear por la escuela y conocerla mejor. Pase por el gimnasio, por la sala de musica, la sala del presidente estudiantil, la piscina. Tantos bellos recuerdos. Para cuando llegue al comedor, escuchaba las voces de los jovenes estudiantes charlando entre ellos mientras almorzaban. Entonces escuche la voz de un joven llamandome:
-"Ookami-sensei, por aqui".- Cuando me acerque me di cuenta de que se trataba de un estudiante de mi clase.
-"Hola muchachos ¿como estan?"-. Les pregunte intentando hacer sociales. Aunque nunca fui alguien muy social que digamos.
-"¿Quiere almorzar con nosotros sensei?"-. Me pregunto una de las muchachas.
-"Seguro, espero no les moleste que su sensei este aqui"-. Siempre fui modesto.
-"No se preocupe sensei, usted es bienvenido con nosotros pero ¿no deberia estar con los otros profesores?"-.
-"Bueno, quize recorrer la escuela para conocerla mejor, ademas esto me recuerda a mis epocas de estudiante"-.
Era un grupo bastante peculiar, Eita Kitsune, el chico que me invito, era alguien en quien uno podia confiar, pero era bastante astuto para conseguir lo que queria, siempre se lo caracterizo por su estilo de peinado "a la moda" como tambien por su sonrisa engañosa pero apesar de eso era un buen tipo. Sachiko Usagi, la muchacha que me invito a almorzar, siempre tan feliz y energica, jamas la he visto triste y siempre trata de levantar el animo a todos. Emi Shika, la muchacha que parecia tener un aura de paz, era alguien muy tranquila y buena, practicamente era lo contrario a Sachiko. Osamu Fukuro, era el nerd que nunca falta en un grupo de compañeros, el me recordaba mucho a mi mismo cuando era joven, era un otaku como yo.
-"Sensei ¿en verdad tiene 21 años? porque creo que solo lo dijo para que Kuroneko lo dejara en paz"-. Eita lo dijo en un tono burlon.
-"Claro que si, aunque muchos piensan que tengo 25"-.
-"Sensei ¿nunca penso que quizas tendria problemas por ser tan joven?"-. Emi por fin dijo algo despues de estar en silencio por un rato.
-"Bueno, nunca tuve problemas hasta ahora pero ¿por que lo preguntas?"-.
-"Emi quiere saber si alguna vez tuvo un problema relacionado con alguna estudiante"-. Sachiko lo dijo mientras golpeaba con su codo el brazo de Emi,
-"Eso no es lo que quize decir"-. Lo dijo en un tono levemente molesto.
-"No creo que sea correcto meterse en la vida personal del sensei de esa manera"-. Osamu intervinio de manera abrupta.
-"Estoy seguro que en algun momento una muchacha se le ha confesado,¿no es asi sensei?"-. Eita me mira esperando una respuesta positiva
-"Bueno la verdad si, pero debo ser alguien profesional, aunque la verdad solo soy su sensei aqui, afuera de la escuela solo soy otro chico de 21"-. Trate de mostrarme lo mas profesional posible, pero la verdad no me molestaria salir con alguna muchacha de mi clase.
-"Sensei, es muy atrevido"-. Sachiko lo dijo mientras finjia sentirse avergonzada.
-"Oigan, no hagan sentir incomodo al sensei"-. Osamu volvio a defenderme.
-"Espero que no tenga inconvenientes aqui sensei, usted parece ser alguien muy bueno"-. Emi lo dijo para que me sienta mas comodo.
-"Hablando de eso, ¿saben quien es Kazumi Hiyori?"-. En cuanto mencione ese nombre todos cambiaron la exprecion de su rostro y dejaron de almorzar, como si ubiera tocado una fibra sensible.
-"Sensei, si no quiere tener problemas mejor alejese de esa chica"-. Osamu lo dijo mirando al suelo
-"Pero ¿porque?"-.
-"Sera mejor que no lo sepa"-. Eita lo dijo en un tono seguro.
Era obvio que dije algo que no debi decir, asi que simplemente me despedi y me marche. No se que habra pasado con esa muchacha pero cada vez que lo pensaba, mas curiosidad me daba saber quien era. Decidi ir al tejado para contemplar el panorama mientras veia desde arriba a los estudiantes que entraban para seguir con las clases. Pero mientras estaba ahi no podia evitar sentir a alguien observandome. Cuando voltee habia una muchacha asomandose desde el otro lado de la pared que daba a la puerta para bajar de la azotea. Cuando se dio cuenta de que la habia visto se escondio rapidamente, como tenia curiosidad de saber quien era me acerque para verificarlo. Cuando la vi estaba con sus manos detras de su falda mirando al suelo completamente avergonzada. Se trataba de Kazumi Hiyori.
-"Hola, ¿como estas?"-. La salude para evitar un momento incomodo, aunque creo que la hice sentir mas incomoda.
-"Bi-bi-bien, Ookami-sensei ¿Como esta usted?"-. Lo dijo tan timida y tan dulce que no pude evitar una sonrisa.
-"Bien, solo estoy algo cansado"-. Intente acercarme para que se sienta mas en confianza.
-"Ya-ya veo"-.
-"Oye,¿por que estas aqui tan sola?"-.
-"Porque prefiero estar sola antes que estar con esos idiotas"-. Fue tan repentina su respuesta como inesperada, me sorprendi de lo cambiado que estaba su tono.
-"L-l-l-lo siento sensei, no quise decir algo asi. Creo que deberia ir a mi clase ahora."-. trato de irse rapidamente de lo avergonzada que estaba, pero la tome del brazo deteniendola.
-"Oye, no te sientas avergonzada de ti misma, una roza con petalos negros sigue siendo igual de bella sin importar su color."-. cuando dije eso empeore todo, ella se volvio absolutamente colorada de la verguenza que sentia, se tapo la cara con sus manos y bajo rapido por las escaleras.
Que dia tan agotador, en cuanto llegue a mi departamento me desplome sobre mi sofa y encendi el televisor, nada mas reconfortante que estar en tu propio hogar. Estaba hambriento asi que decidi prepararme unas hamburguesas rapidas, si ya lo se la comida chatarra me hace mal, pero estoy tan cansado que no quiero preparar mi comida. Cuando por fin pude sentarme a comer y mirar la television suena mi telefono, espero que sea importante. Akahara-sama estaba al telefono con su voz tan calida como siempre.
-"Buenas noches, Shinta-kun.¿Como ha sido tu primer dia? Quise preguntarte antes pero ya te habias ido"-.
-"Lo siento Akahara-sama, quise lllegar a mi casa cuanto antes estaba agotado"-.
-"Ya veo, asi que te esforzaste tal y como lo esperaba de ti. Cuanto tu clase termino hable con Kuroneko para saber que tal habias estado"-.
-"¿Y que fue lo que le dijo?"-.
-"Que actuaste muy profesional, pero que aun asi te mostraste amigable y divertido"-.
-"Bueno no queria ser otro profesor amargado como los que ya tienen"-. Solo estaba bromeando pero el resto de los profesores no tienen sentido del humor por eso prefiero reunirmo con los estudiantes.
-"Tambien me dijo que preguntaste acerca de Kazumi Hiyori. Escucha Shinta-kun puedes hablar con ella si quieres, pero recuerda tu posicion en la escuela, no esta bien visto que un profesor salga con una estudiante. Ademas no quisiera perder a ninguno de los dos, Hiyori es una muy buen estudiante y tu eres un prodigio, asi que por favor, manten su relacion en bajo perfil.¿Si?"-. Akahara- sama hacia lo que fuera para darme una oportunidad, es como una hermana mayor para mi. Cuando estaba terminando mis estudios, tuve problemas para encontrar una escuela que aceptaran un profesor tan joven y con experiencia en grupos pequeños de estudiantes. Cuando tuve una entrevista para una escuela secundaria, crei que tampoco tendria oportunidad ahi, pero Akahara-sama me dio la oportunidad de trabajar en su escuela y yo fui tan feliz, ella dijo que tenia grandes espectativas en mi. Al parecer ella estuvo en mi situacion una vez, fue la directora mas joven que habia en la escuela y los profesores no la tomaban en serio, asi que decidieron renunciar. Entonces decidio buscar nuevos profesores, y ellos vieron que a pesar de ser tan joven podia encargarse del trabajo de la direccion de una escuela secundaria y llegaron a respetarla mucho.
-"Descuide Akahara-sama, no le fallare, lo juro."-.
-"Se que no lo haras. Te dejare descansar, mañana tienes otra clase que dar"-.
-"Ni me lo recuerde"-.
No se quien sera Kazumi Hiyori pero ahora se que no debo abandonarla. Se veia tan sola en la azotea. No puedo dejarla sola.